EXTRAÍDO DE LOS LIBROS DE VICENTE BELTRÁN ANGLADA
Los grandes Iniciados Atlantes y Sacerdotes Egipcios habían adoptado como "Figura Central" de sus cultos una especie de CÁLIZ[1] compuesto de las siguientes partes: un Cubo perfecto como Base, un Prisma Triangular con base equilátera como Soporte y una Semiesfera de Cristal de Roca como Copa que debía contener el Principio o Verbo de Revelación. Visto este CÁLIZ desde arriba, en su proyección horizontal y en forma transparente, nos muestra una imagen de las tres figuras geométricas que constituyen el Pasado, el Presente y el Futuro del Señor del Universo en su aspecto simbólico, esotérico y místico.
De no ser así carecerían de importancia las sabias palabras de Platón, un alto Iniciado a quien no podían pasar inadvertidas las imágenes geométricas que era capaz de visualizar internamente como base afirmativa de su aseveración lógica y real de que "DIOS GEOMETRIZA". Pero otra afirmación de la más elevada concepción esotérica y proveniente de altas Fuentes Jerárquicas nos habla asimismo de estas figuras geométricas esenciales como constituyendo el poder aglutinante de los vehículos etéricos o pránicos de los hombres de acuerdo con su grado de desarrollo espiritual, en el sentido de que los pequeñísimos devas que en grandes concentraciones los construyen adoptan las formas geométricas del cuadrado, del triángulo o del círculo[2].
De tal manera, un observador esotérico entrenado en la investigación oculta distinguirá la evolución de cualquier individualidad psicológica con sólo fijarse en la cantidad de cuadrados, de triángulos o de círculos que entran proporcionalmente en la construcción de la compleja e intrincada red etérica que constituye su aura magnética, los cuales son representativos de sus estados habituales de conciencia. Lógicamente, los cuerpos etéricos de los seres humanos poco evolucionados contendrán sólo figuras geométricas en forma de cuadrado, en tanto que en el de un glorioso Adepto de la Jerarquía , el fruto perfecto de la evolución planetaria, contendrá únicamente círculos geométricos de brillantes e irradiantes colores más allá de toda posible comparación con los colores conocidos. Entre el hombre involucionado y el Adepto, constituyendo el ALFA y el OMEGA de la evolución solar, es decir, la base y la cúspide del proceso, se extiende la infinita legión de almas que constituyen en su totalidad "la Gran Escalera de Jacob" de la Vida del Universo.
Estructuración Dévica de las Formas
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Las Ceremonias Mágicas efectuadas cíclica y periódicamente por los Señores de la Llama , los Adeptos Planetarios y los Agentes Dévicos de SHAMBALLA constituyen verdaderos secretos iniciáticos. No vamos a referirnos a ellas en este Tratado. Sin embargo, habrá que hacer un énfasis especial a su altísimo poder invocativo que puede atraer de las regiones místicas del Espacio un tipo de energía que por su cualificada y potentísima vibración sólo en muy contadas ocasiones fue utilizada en el devenir de la
evolución planetaria. Una categoría especial de AGNISHVATTAS sirven de vehículos de transmisión de este Fuego Eléctrico liberado de regiones cósmicas, y del que se nos dice esotéricamente: "Es celosamente guardado en la Cámara Secreta del Señor del Mundo" para utilizarlo creadoramente cuando las circunstancias planetarias así lo requiriesen. (Una cantidad de este fuego cósmico fue utilizada para "destruir el gran Continente de la Atlántida ", en donde se había refugiado un elevado número de Magos Negros, o "Ángeles Caídos", que atentaban contra la correcta marcha de la evolución planetaria.)
Estructuración Dévica de las Formas
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b) Formas Etéricas observadas en el interior de los templos por efecto de la persistencia y asiduidad de las ceremonias litúrgicas
Adoptan en general la figura de los templos o lugares de culto en donde se realizan las ceremonias, aunque de más amplias proporciones, a veces hasta diez veces más que el de la estructura externa de los mismos, surgiendo de las cúspides de las torres y creciendo proporcionalmente de acuerdo a un proceso eminentemente científico. Sea cual sea la religión organizada que utiliza sistemas definidos de culto, los templos poseen siempre esta "aura protectora", la cual vibra intensamente y aviva sus colores específicos cuando son tañidas las grandes campanas situadas en los elevados campanarios, ya que, según hemos dicho en páginas anteriores, las campanas emiten el O.M. sagrado. Esta es su misión, y según sabemos esotéricamente, las primeras campanas fueron construidas por los grandes sacerdotes atlantes tomando como modelo de las mismas la laringe humana, la única dentro del plan de evolución de la Naturaleza que puede pronunciar este sagrado Mántram solar.
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a) Las Grandes Vinculaciones Raciales
El Yoga, en todas sus expresiones, es la Voluntad de Dios expresándose en el ser humano a medida que Su programa cósmico va realizándose en el tiempo. Cada tipo de Yoga halla así su adecuada expresión y su período de realización en determinado estadio del proceso evolutivo.
Según nuestras observaciones —corroboradas siempre por el principio de analogía— los tres primeros Yogas: Hatha Yoga, Bakti Yoga y Raja Yoga, tuvieron raíces históricas en una bien definida subraza de cada una de las tres primeras grandes Razas Raíces. No obstante, a fin de facilitar nuestras ideas acerca de los principios del Yoga como ciencia de expresión de la Divinidad planetaria, iniciaremos nuestro estudio siguiendo este orden:
Hatha Yoga 3ª Subraza 3ª Raza
Bakti Yoga 4ª Subraza 3ª Raza Lemur
Raja Yoga 5ª Subraza 3ª Raza
Les rogamos tengan presente que este orden no ha sido elegido al azar, sino basándonos en hechos rigurosamente esotéricos afirmados en la sabiduría de la Kabala , según la cual existe una misteriosa relación entre el número característico de una subraza de cualquier Raza Raíz con el mismo número correspondiente a la subraza de las demás Razas raíces. Hemos podido observar al respecto, que en la tercera subraza de la tercera Raza se producía una integración perfecta de funciones en el cuerpo físico de los seres humanos; que en la cuarta subraza de esta misma Raza se notaba una particular y potente expansión del aspecto emocional y que en la quinta subraza aparecía, por primera vez en el destino cíclico del planeta Tierra y concretamente de la humanidad, el fenómeno de la mente. Si siguen ustedes esta analogía podrán deducir lógicamente que cuando el número de una subraza coincide con el de la Raza Raíz a la cual pertenece, la integración que se produce ha de tener caracteres realmente impresionantes y de tipo trascendente. Por ejemplo, los altos secretos de la Magia y los grandes poderes psíquicos se introdujeron en la humanidad durante el período de evolución asignada a la cuarta subraza de la Cuarta Raza Raíz, la Atlante , y los tremendos avances técnicos y las grandes conquistas en el orden científico de nuestra humanidad actual, tienen lugar precisamente en los momentos cíclicos en que se está desarrollando e integrando la quinta subraza dentro de la Quinta Raza , la Aria.
Al estudiar estas analogías que sometemos a la consideración de ustedes deben tener presente que en función de actividad de Reinos se le asigna esotéricamente al cuerpo físico el número 3 (reinos mineral, vegetal y animal), al cuerpo emocional, el número 4 (reino humano) y al vehículo mental, el número 5, (en razón de que es a través del mismo que se ha de alcanzar el quinto Reino de la Naturaleza , el de las Almas y que la mente responde a la ley del quinto gran Principio cósmico, el del Fuego creador).
Las dos primeras grandes Razas Raíces aparecidas en la Tierra y que crearon las matrices físicas y emocionales de la humanidad, se pierden en la lejanía del tiempo por cuanto estaban vinculadas todavía con la evolución del esquema lunar, o sea, con la actividad de ciertos poderosos Pitris[3] que en aquel planeta —hoy un cadáver flotante en el espacio y condicionado al movimiento de rotación de la Tierra — realizaron su evolución.
Estas dos Razas traían el mensaje lunar en forma de dos definidos átomos permanentes, el físico y el astral. El átomo permanente mental aparecería mucho más adelante como una aportación netamente solar y entró en actividad por la directa aportación de los Señores de la Llama[4]. Siguiendo el hilo de una correcta analogía podríamos decir que las primeras Jerarquías espirituales que estuvieron en contacto con la incipiente humanidad terrestre eran de procedencia lunar y que, a través de los primeros átomos permanentes, el físico y el astral, que pusieron en vibración activando el poder de su fuego o llama interna (un proceso de memorización cósmica), crearon las primeras formas o vehículos para que la Mónada o Espíritu del ser humano, iniciara su evolución.
Los Misterios del Yoga
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[2] Téngase en cuenta que apreciadas desde la cuarta dimensión todas las formas geométricas son poliédricas y no se aprecian en su plano sino en su volumen, por lo cual las figuras reales, tal como las observa el clarividente en el caso que nos ocupa son las del hexaedro, la pirámide y la esfera.
[4] Cuatro Grandes Seres, procedentes del planeta Venus, llamados también los Cuatro
Kumaras.








