martes, 19 de julio de 2011



Las disciplinas en la vida personal conducentes a la realización de un objetivo definido en la vida psicológica del ser, tales como la concentración mental, el logro de un buen carácter o el control de la naturaleza emocional, sabe perfectamente los motivos que le impulsan a buscar su esencial trascendencia. Fue de esta manera que surgieron a través del tiempo los Yogas conocidos y todos los sistemas de entrenamiento espiritual. Sin embargo, los Yogas así como todas las disciplinas de vida tendientes a un acercamiento espiritual del ser humano, cambian en el transcurso de las edades y deben ser periódicamente reemplazadas por otras cuando se advierte que ya han cumplido su objetivo o meta prefijada. Lo erróneo sería mantener contra todo evento las técnicas trascendidas de contacto espiritual, sea porque ellas resultan más fáciles de realizar que las nuevas que la presión de la vida va imponiendo, o porque debido a las situaciones kármicas nos sentimos atados todavía a aquellos sistemas tradicionales. Desde el ángulo supremamente elevado e intuitivo y por tanto impersonal, la humanidad inteligente debería haber trascendido ya el HATHA YOGA, el Yoga del cuerpo físico, y el BAKTI YOGA, el Yoga de la naturaleza emocional. No obstante, son muchos todavía los aspirantes espirituales del mundo, algunos de ellos verdaderamente cualificados, preocupados aún por las prácticas físicas de los ASANAS o posturas del cuerpo a adoptar en las disciplinas del HATHA YOGA, cuando la natural disciplina de la vida cotidiana que ya de sí misma exige un esfuerzo definido e insoslayable, o la práctica del deporte, compensan sobradamente el mínimo de entrenamiento que exige el cuerpo físico actual, muy perfecto y refinado en sus funciones, con respecto al tosco cuerpo que
utilizaron las primitivas humanidades Lemures para las cuales fueron creadas las disciplinas del HATHA YOGA. Lo mismo puede ser dicho –siempre desde el ángulo del discipulado consciente para el cual ha sido escrito este libro – en relación con las disciplinas del BAKTI YOGA, puestas al servicio de las humanidades Atlantes y que todavía hoy continúan siendo las bases del entrenamiento de muchísimos aspirantes espirituales de temperamento acusadamente místico o devocional ...

A la humanidad consecuente de nuestros días, constituida fundamentalmente por seres humanos dotados de gran experiencia espiritual, le corresponde lógicamente un entrenamiento mental basado en las técnicas del RAJA YOGA, el Yoga correspondiente a la Raza Aria en su conjunto, ya que es a través de la mente que los seres humanos que han nacido bajo la impresión de los nuevos tiempos podrán controlar sus naturalezas emocionales y equilibrar las funciones fisiológicas de sus cuerpos físicos.

Cada Raza, con sus siete subrazas, obtiene de la Divinidad el privilegio de un definido Yoga racial, o de un sistema de entrenamiento espiritual destinado a producir determinados y específicos resultados. Sin embargo, pese a la actividad de esta Ley racial, existen efectos kármicos de orden superior que predisponen el ánimo de ciertas personas a rebasar la medida del Yoga impuesto por la Divinidad para un ciclo determinado de vida racial... Para estas personas que vienen a ser como la eclosión de ciertas virtudes divinas dentro del corazón humano, no puede existir imposición alguna con respecto a las disciplinas del Yoga racial que corresponde a un ciclo astrológico determinado. Han habido así, a través del curso de la historia planetaria, seres humanos que participaron de los beneficios de Yogas superiores a los que regían grupalmente para la humanidad de una época cíclicamente establecida. Estos seres humanos avanzaron mucho más rápidamente que los demás y se convirtieron en guías serenos cualificados de las demás individualidades de la Raza. Ya como discípulos capacitados o como verdaderos iniciados en Ciencia del Yoga, cuyos misterios conocían perfectamente, tales individualidades humanas cumplieron con la consigna jerárquica de "reflejar objetivamente el Reino de Dios" y demostrar la existencia de Yogas superiores a los que eran practicados en cada una de las épocas.
Introducción al Agni Yoga
Págs. 19 / 20


Por lo que a nuestro Logos planetario respecta, deberíamos decir –de acuerdo con nuestros estudios esotéricos– que ha trascendido el HATHA YOGA que corresponde a Su cuerpo físico, nuestro planeta Tierra, el BAKTI YOGA que corresponde al plano astral o a Su cuerpo emocional y actualmente, a través de las unidades avanzadas de la Raza Aria y de la Jerarquía espiritual del planeta, está integrando rápidamente Su cuerpo mental e introduciéndose vía las correspondientes Iniciaciones en los niveles búdicos cósmicos. Las Razas Lemur y Atlante fueron Sus vehículos de integración física y astral en un remotísimo pasado y si bien quedan todavía muchos miembros de ambas evoluciones en la actualidad diseminados por el mundo, su número es insignificante desde el ángulo logoico y no justifica el esfuerzo cósmico de introducir más energía cualificada en el Centro espiritual de ambas Razas, ya que desde el orden natural de la evolución que se manifiesta como Ley de Economía, los Yogas o sistemas de introducción de energía logoica deben ser considerados como trascendidos. La insistencia por parte de muchos aspirantes espirituales del mundo en practicar el HATHA YOGA y el BAKTI YOGA, sólo puede indicar un desconocimiento total del mundo de las energías y una creciente inadaptación al ritmo trepidante de los nuevos tiempos.
Introducción al Agni Yoga
Pág. 24



La Raza atlante tenía encomendada la misión de desarrollar el Arquetipo emocional de Bondad a través del cuerpo astral, psíquico o de la sensibilidad, el cual fue logrado posteriormente por alguno de sus más elevadas individualidades, preclaros Iniciados. Si bien hubo que recurrir en ciertas fases de su evolución espiritual a la acción demoledora de la Voluntad superior de la Divinidad y al fuego purificador de las más elevadas regiones espirituales, para sofocar ciertas condiciones negativas que alteraban el orden planetario, que culminaron en el hundimiento de una parte considerable del gran continente Atlante en las profundidades de los océanos, lo cierto es que el Arquetipo de Bondad fue logrado en las últimas subrazas de la Raza Atlante y continúa actuando en el mundo como una cálida promesa de solidaridad humana en ciertos elevados niveles del plano astral. Según se nos dice esotéricamente ese Arquetipo de Bondad esta SALVAGUARDADO por una hueste especifica de Devas pertenecientes al cuarto subplano del plano búdico y será oportunamente revelado en ciertas elevadas fases evolutivas de nuestra Raza actual.

Existen todavía grandes sectores sociales humanos pertenecientes a la Raza Atlante diseminados por el mundo. Algunos de sus elementos raciales pueden ser observados en China, Japón, América central, Laponia, Groenlandia, etc.




Nuestra presente Raza, la Raza Aria, profundamente mental debido al orden que le corresponde en la línea de la evolución racial, tiene asignada la tarea de descubrir el Arquetipo de Verdad, una actividad que deben desarrollar las personalidades autoconscientes mejor dotadas de la Raza para poder captar sus significaciones mas directas en el plano de la Mente. Como Uds. saben, el plano mental está dividido en dos sectores, el concreto y el abstracto.

El concreto abarca los cuatro subplanos inferiores, el abstracto los tres superiores. Siendo siete los subplanos en que se divide la totalidad de un Plano en la vida de la Naturaleza. Pues bien, la investigación esotérica utilizando métodos de percepción superior a los conocidos en el plano físico y en el orden científico, ha logrado captar el Arquetipo de Verdad que corresponde a la meta de la Quinta Raza Aria en el devenir de su progreso evolutivo. A este Arquetipo se le denomina esotéricamente el Yo superior, el Ser Causal o el Ángel Solar. En todo caso revela lo que ha de ser – espiritualmente hablando – el Hombre del futuro. Se manifiesta en forma de Entidad Andrógina, por cuanto la Verdad carece en absoluto de polaridad y está mas allá y por encima de las luchas teológicas y dogmáticas acerca de los misterios divinos de la Creación. Su Vida y Su expresión son técnicamente Luz y en su espiritual misterio, como cúspide de la evolución de la Raza, perfila la comprensión del destino creador del hombre y el secreto místico de la Creación universal.
Introducción al Agni Yoga
Págs. 49 /50



Cada uno de los Yogas precedentes, el HATHA YOGA, el BAKTI YOGA y el RAJA YOGA, los Yogas principales correspondientes a las tres grandes Razas humanas, la Lemur, Atlante y la Aria[1], desvaneció parte del contenido de tales niveles, restando progresivamente gravedad o peso a estos sucesivos estratos del inconsciente colectivo dentro del alma individual y al ser alcanzadas ciertas etapas en cada uno de los Yogas, se crearon estructuras más sutiles como soportes del propósito espiritual del alma. Así, pasar de estas estructuras sutilizadas al estado natural de la conciencia de Síntesis, si bien no es una tarea imposible para el discípulo espiritual, implicará como es lógico grandes dificultades pues durante el curso de la acción deberá ser ampliamente desarrollado un nuevo sentido de percepción –más allá de la mente conocida– que esotéricamente definimos como INTUICIÓN. La INTUICIÓN es el vehículo del AGNI YOGA. Desarrollar la Intuición ha de convertirse, por tanto, en el Sendero místico del AGNI YOGA, siendo sus virtudes naturales la capacidad de registrar las impresiones espirituales que provienen del plano búdico. He aquí, pues, que lo que he tratado de decir desde el primer momento es que el AGNI YOGA es "una actividad que se desarrolla más allá de las ordinarias actividades del pensamiento y de sus capacidades para crear imágenes mentales, es decir, un proceso que se inicia cuando la mente como órgano de la conciencia deja de funcionar. Pues la mente, como esotéricamente se sabe, es un simple receptáculo de las energías superiores e inferiores del plano mental. De acuerdo con la evolución de la conciencia psicológica así será el desarrollo de la mente individual. Puede contener simples residuos del pasado y ser un depósito de recuerdos y pensamientos o puede estar tan enteramente libre de los efectos temporales que sólo refleje la Verdad espiritual y la Voluntad suprema de Síntesis...
Introducción al Agni Yoga
Pág. 84


Podríamos decir también que cada Iniciación es la culminación particular de algún definido Yoga y realiza su cometido en cada una de las Eras que se suceden en el mundo a través de las edades. Vemos así que los Adeptos Lemures alcanzaron en aquellos remotos tiempos, a mediados de la tercera Raza raíz, la primera Iniciación jerárquica, coincidiendo con el proceso de Individualización de los hombres-animales, la cual se correspondía con el ideal de Belleza física (según cánones jerárquicos y no humanos) que constituía la meta arquetípica del HATHA YOGA. Los Adeptos Atlantes adquirieron de la misma manera la segunda Iniciación jerárquica por medio del BAKTI YOGA, cuyo arquetipo de Bondad y Sensibilidad fue logrado en las últimas subrazas de aquella Cuarta Raza. Actualmente, la humanidad en su conjunto está tratando de abrirse paso hacia las alturas inmortales de su ser por medio de las disciplinas del RAJA YOGA, el Yoga de la época como podríamos cualificarle, y un gran número de discípulos mundiales que en etapas anteriores lograron acceder a las dos primeras Iniciaciones, están siendo activamente preparados, en estos inicios de la Era de Acuario, para la trascendente etapa de la tercera Iniciación, la de la Transfiguración, –utilizando aquí un conocido término místico– después de haber realizado con éxito las disciplinas mentales impuestas por el RAJA YOGA.

Ahora bien, el hecho de que en la actualidad la Jerarquía espiritual del planeta preste una atención especial al AGNI YOGA, obedece a las particularidades propias de esta época que nos ha tocado vivir, pues de acuerdo con la posición óptima con respecto a la Tierra de ciertas Constelaciones más allá del Zodiaco conocido y de una estrella en particular, alrededor de la cual gravita la entera Constelación de Acuario, han sido adoptadas ciertas previsiones jerárquicas en relación con nuestro mundo y muy especialmente con respecto a la humanidad. Dos de estas disposiciones jerárquicas han de merecer forzosamente la atención de los verdaderos aspirantes espirituales de nuestros días:

a. La intensificación de la vibración espiritual proyectada sobre los Ashramas de Jerarquía por parte de SANAT KUMARA.

b. La presentación del AGNI YOGA, el Yoga de Fuego o de Síntesis como una actividad normal y natural que podría ser iniciada por muchos discípulos mundiales que, de una u otra manera, alcanzaron ciertos niveles de comprensión superior.
Introducción al Agni Yoga
Pág. 90


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